Divorcios en España

El divorcio en nuestro país se encuentra reconocido legalmente y solo con que uno de los cónyuges quiera divorciarse, es suficiente para poder empezar el proceso. Si ya se tiene una sentencia de divorcio, pero en otro país, será necesario solicitar el exequátur en España para darle validez aquí.

Requisitos para divorciarse

Tanto si eres español como extranjero, para divorciarse en España es necesario que el matrimonio haya durado un mínimo de tres meses, aunque lo cierto es que existen algunos casos especiales en los que no se necesita esta espera.

Así mismo, se podrán divorciar ante un notario aquellas parejas que lo hagan de mutuo acuerdo y no tengan ningún hijo en común. Las que los tengan, deberán presentar una demanda de divorcio ante un juez para lo que necesitarán disponer de un procurador y un abogado que los represente.

Los extranjeros que cuentan con nacionalidad española o los que residan en España deben justificar que este país es su lugar de residencia habitual. También se podrá solicitar cuando el demandado demuestre que vive aquí. El demandante igualmente podrá solicitarlo, pero debe tener como mínimo un año de antigüedad antes de presentar la demanda.

Los tribunales españoles no tienen competencia en lo que a materia de divorcio o separación se refiere cuando ninguno de los cónyuges vive en España, ni cuentan con el permiso de residencia o la nacionalidad española. Estas y otras normas vienen dictadas por el Código Civil de España y es necesario cumplir con los requisitos para que un juez pueda conceder la separación, la nulidad matrimonial o el divorcio.